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Verano Instalaciones Renovables
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13 de agosto de 2026

Aerotermia frente a caldera de gas: cuánto se ahorra y cuándo compensa

Cambiar la caldera de gas por una aerotermia es una de las decisiones con más impacto en la factura de una vivienda. Pero conviene tomarla con datos y sin promesas mágicas: el ahorro es real, aunque depende de tu caso. Vamos a verlo con criterio.

La diferencia de fondo: rendimiento

Una caldera de gas moderna de condensación es eficiente, pero por cada unidad de energía que consume entrega, como mucho, una unidad de calor. La aerotermia juega en otra liga: por cada 1 kWh eléctrico entrega entre 3 y 5 kWh de calor, porque no genera calor, lo mueve desde el aire exterior. Esa relación (el SCOP) es la base del ahorro.

De qué depende el ahorro real

Por eso, en lugar de dar una cifra genérica, preferimos calcular la estimación para tu vivienda en el estudio. Es más honesto y más útil.

Más allá de la factura

Cambiar de caldera a aerotermia también significa quitar el combustible de casa (sin depósitos ni revisiones de gas), ganar frío en verano si el equipo es reversible, y un mantenimiento sencillo. Son ventajas que no aparecen en el recibo pero pesan en el día a día.

Las ayudas cambian la ecuación

La inversión inicial de la aerotermia es mayor que la de una caldera, pero las ayudas de 2026 la acortan mucho: la deducción del IRPF (del 20 %, 40 % o 60 % según el caso), el sistema CAE por el ahorro conseguido y las bonificaciones municipales del IBI e ICIO. Nosotros preparamos la documentación para que las aproveches.

¿Compensa en tu caso?

Como norma, cuanto más caro sea el combustible que sustituyes y mejor trabaje la instalación (baja temperatura, buen aislamiento), antes se amortiza. La mejor forma de saberlo es con números concretos. Te contamos cómo hacemos el cambio de caldera a aerotermia y, si quieres, te hacemos un estudio gratuito con la estimación de ahorro y de ayudas para tu vivienda.