Dimensionado y eficiencia de la aerotermia
Elegir bien la potencia y la temperatura de trabajo es lo que separa una aerotermia que rinde de una que consume de más. Aquí te contamos cómo se dimensiona una instalación, sin atajos.
Ni de más…
Un equipo sobredimensionado arranca y para continuamente (ciclos cortos), se desgasta antes y pierde eficiencia. Más potencia no es mejor.
…ni de menos
Un equipo infradimensionado no llega en los días más fríos y tira de resistencia eléctrica de apoyo, disparando el consumo. El punto justo es el objetivo.
Qué miramos para dimensionar
Superficie y distribución
Metros a climatizar y cómo están repartidos.
Aislamiento / calificación
Estado de la envolvente y, si existe, la calificación energética.
Zona climática
Las temperaturas de diseño del invierno en tu localidad.
Emisores
Suelo radiante, radiadores o fancoils: marcan la temperatura de trabajo.
ACS
Número de personas y hábitos, para dimensionar el agua caliente.
Sistema anterior
Qué había (gas, gasóleo, eléctrico) para comparar y aprovechar lo posible.
Los conceptos que deciden el rendimiento
Demanda térmica (la potencia que pide tu casa)
Es el calor que necesita la vivienda en el día de diseño. Orientativamente ronda unas pocas decenas de W por m² en viviendas bien aisladas y bastante más en las antiguas; por eso no se dimensiona «a ojo» ni por metros, sino calculando cada caso.
Temperatura de impulsión (la clave del SCOP)
Cuanta menos temperatura de agua necesiten los emisores, más rinde la bomba de calor. Suelo radiante (30-40 °C) da el mejor SCOP; radiadores (45-55 °C) rinden algo menos. Trabajar bajo es ahorrar todo el invierno.
Curva de calefacción (ley del agua)
El equipo ajusta la temperatura del agua según el frío que haga fuera: más suave cuando templa, más caliente en los picos. Bien regulada, la casa se mantiene estable y el consumo, al mínimo.
Volumen de inercia
La instalación necesita un volumen mínimo de agua para funcionar con estabilidad. Cuando el circuito no lo tiene (por ejemplo, con suelo radiante por zonas), se añade un depósito de inercia que evita arranques cortos y protege el compresor.
Lo calculamos, no lo estimamos
En el estudio medimos tu vivienda y calculamos la demanda real, elegimos la potencia justa, definimos la temperatura de trabajo y, si hace falta, el depósito de inercia. Así tu aerotermia rinde al máximo desde el primer día.