En muchos edificios se repite la misma queja: los vecinos de las plantas altas apenas tienen presión, y siempre a la misma hora —por la mañana y por la noche, cuando todo el mundo abre el grifo a la vez—. No es mala suerte ni un problema de cada vivienda: es un asunto de la instalación común, y así hay que resolverlo.
Por qué falla arriba y en horas punta
Se juntan tres factores:
- La altura del edificio se come la presión. Cada 10 metros de altura suponen perder alrededor de 1 bar. Si la presión de la red municipal en origen no basta para subir esa cota y, además, dejar la presión mínima que exige el CTE DB-HS 4 (1,0 bar en los grifos y 1,5 bar en los calentadores), la última planta se queda sin fuerza.
- El grupo de presión falta, está averiado o mal regulado. Si el equipo de sobreelevación no tiene capacidad suficiente o tiene los presostatos y consignas desajustados, en cuanto hay consumo simultáneo la presión se desploma justo en el punto más alto y alejado.
- Montantes incrustadas o de diámetro corto. Las tuberías ascendentes antiguas, estrechadas por cal u óxido, disparan las pérdidas de carga por rozamiento y agravan el problema en las horas de más demanda.
La solución técnica
- Grupo de presión con variador de frecuencia: un equipo de sobreelevación de caudal variable, alimentado desde un depósito, que modula la velocidad de las bombas según la demanda en tiempo real. Así mantiene una presión de consigna fija en la última planta, tanto si abre un vecino como si abren treinta.
- Renovación de las montantes generales: cuando las ascendentes están incrustadas, sustituirlas por materiales de baja rugosidad y diámetro adecuado (multicapa, PP-R o cobre) recupera el caudal que la cal había ido robando.
Por qué es un tema comunitario y no de cada piso
Las tuberías montantes, la acometida, la batería de contadores y el grupo de presión son elementos comunes del edificio. Un propietario no puede —ni debe— instalar un grupo de aspiración privado en su vivienda para «robar» presión: desequilibraría la red, aspiraría aire de las derivaciones de los vecinos e incumpliría la normativa. La presurización se resuelve colectivamente, desde el origen del suministro, y beneficia a todo el edificio por igual.
Cómo lo abordamos
En Verano Instalaciones estudiamos la presión real del edificio, dimensionamos el grupo de sobreelevación con variador que necesita la comunidad y, cuando procede, planteamos la renovación de montantes. Todo con una propuesta clara para llevar a la junta de propietarios, en la Comunidad de Madrid.